Para Ana justamente salir fuera implica “darse la suelta”, esto es, descontrol sobre lo que come y cuánto come.
Glotonas de fuera, o sea, de qué rico todo, qué sabroso todo, que cuando nos “damos la suelta”, como digo yo, pues nos “damos la suelta”. O sea, no es como el comer… el fin de semana o en salidas así, comedido como estamos durante toda la semana, no.