Raquel cuenta cómo en el día a día han ido detectando en el grupo el perfil de cada uno/a en este sentido y cómo han mejorado la relación al conocerlo.
"Bueno, de otros entornos … amigos, pero no tengo amigos con TDA. Tengo un amigo con TDAH, dos amigos con Dislexia, y alguno más que igual tiene también algún … pero realmente no es algo que hablemos entre nosotros. O sea no hablamos de ello pero si te das cuenta se ve muy bien qué tiene cada uno, porque estamos en el mismo grupo y la que es disléxica igual te suelta una frase completamente al revés y se nota enseguida, pero es que igual yo que estoy hablando con mi amiga no la escucho y me giro y le digo “qué, perdón”, y ahí ya se nota mucho … Ese grupo de amigos, que es el de mi pueblo, se nota mucho cada uno lo que tiene, digamos, pero no hablamos. Alguna vez sí que me han preguntado sobre el tema, o yo a ellos, más que nada por saber también cómo … por no decir nada que les pueda sentar mal. Porque una vez un amigo dijo algo en plan, se le trabó la lengua, y dijo algo muy mal en plan que no tenía sentido y ya me empecé a reír y me reí de él porque lo había dicho mal, pero reí a buenas, era mi amigo, y me dijo que tenía dislexia y yo no lo sabía, entonces yo me quedé en plan de "chico pero habérmelo dicho". Yo lo siento, sabes, yo no sabía que tenía dislexia. Y ahí ya pues hablamos más del tema precisamente por eso, por no soltar comentarios o cualquier cosa que pueda hacer al otro sentirse mal."