Josep María describe el inicio de su periplo diagnóstico cuando en los años noventa le detectaron Lateralidad Cruzada.
"Mis propios padres me ayudaron en todo lo que pudieron y la verdad lo hicieron muy bien, porque con dieciséis años los problemas seguían, dificultad de estudios, ... por eso saqué la Formación Profesional. Pero llegó un momento que yo ya no podía más. Había cosas diferentes."