Sandra insiste en que la paciencia es fundamental. Además considera que es importante no tomarse como algo personal las conductas que son propias de muchos de ellos/as por las peculiaridades de su TDAH, así como inspirar respeto a través de la disciplina y el establecimiento de rutinas.
"Entonces tú tienes que, primero llenarte de paciencia con los TDAH A, y pensar muchas veces que no te hacen las cosas adrede porque llega … Bueno los profesores por ejemplo a mí me han dicho “no, es que me tira el lápiz cien veces al suelo” / “que no te lo tira, muchacho” / “¡sí, me lo hace adrede!” / “que no te lo hace adrede, se le cae el lápiz cien veces al suelo, porque en mi casa también se le caía”.
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"La profesora me llamó a mí en Segundo de Infantil, tenía cuatro años, dice que no se quería aprender la a, le e, ni la i ni la o, de hablado, no de escrito, y yo le dije “qué raro, porque que yo voy con mi hija en el coche y vamos a, e, ... qué raro”. Y entonces tanto me empeñé, tanto me empeñé, y ya cuando fui a la clase dice “es que no me dice la a, la e, .…” digo “que no te la dice, que no te la dice a tí será, a ver mi niña, dí tú las vocales que te oiga yo” y me dice ..., uy mi madre está cabreada, eso se lo tuvo que pensar así, dice “a, e, …” digo “¿ves como se sabe las vocales, amiga?”. Digo “a tí no te tiene ningún respeto", digo "al margen del problema que pueda tener mi hija tú también tienes que tener una disciplina con ella porque como te coja en la camilla ya se acabó la disciplina, la rutina, y se acabó todo".