Teresa habla sobre el momento en el que se tiene que aprovechar y hacerle sentir querido.
"En primer lugar que no pasa nada, que nada es eterno, que tenga muchísima paciencia. Mucha paciencia sobre todo y muchísimo amor a su niño. Y profesionales. Pero paciencia, paciencia, paciencia, que cuando esté diagnosticado que tenga mucha paciencia, mucha. Y cuando el niño, en el momento que esté el niño tranquilo, darle muchísimo muchísimo amor. El amor que no le falte. Porque los niños que están así no lo hacen porque quieren sino porque no pueden controlarse y si encima lo apartamos “me tienes cansada, estoy nerviosa, quita” en ese momento hay que aprovechar y quererlo y que él note que tú lo quieres. Y nada es eterno y todo sigue adelante y el niño estará mejor y el pasado queda atrás. Los malos momentos fueron atrás, siempre mirar hacia delante. Paciencia y amor, nada más que eso."