En el caso de José María la recomendación es asumir y no pensar en lo que puede venir.
“Pues la verdad, pues que no, que, pues nada, pues llevarlo todo lo positivo que puedan. Cargarse de ánimos y no pensar en lo que pueda venir. Lo que tenga que venir, vendrá. Vendrá. Por sí sólo, vendrá. Y asumirlo y punto.”