RELACIÓN PAREJA

 

La mayoría de las personas entrevistadas son parejas heterosexuales, si bien también se ha recogido la experiencia de una pareja homosexual femenina y mujeres sin pareja.

 

PLANTEAMIENTOS SOBRE LA MATERNIDAD Y LA PATERNIDAD

Tanto en los casos en los que los existe un problema de fertilidad como en los que sólo se involucra en el tratamiento una mujer o sólo mujeres plantean una reflexión especialmente sobre la idea de maternidad. Es en aquellas situaciones en las que la experiencia es vivida en pareja heterosexual las que sobre todo han conducido a las y los participantes a reflexionar sobre la paternidad y maternidad, observando que una de las ideas principales es el matiz que supone cuando no sólo se habla del deseo de ser madre o padre sino el de tener un hijo con esa persona que es la pareja; esto influye en las soluciones a las que optan o no. Ver Maternidad y paternidad y Donación.

Verónica relata hasta qué punto la ovodonación es aceptada por ella pero no deseada por su marido porque quiere tener un hijo con ella por la implicación que esto tiene desde un punto de vista genético y emocional.

Gema ahora sí tiene pareja pero no piensa en la maternidad. Cuando no la tenía y recurrió a la inseminación artificial sí se planteó ciertas cuestiones en relación a la ausencia de figura paterna que le podría reclamar su futuro hijo/a.

En el caso de Inma hay una vivencia diferente a la de su pareja porque él ya tiene hijos de una relación anterior.

Dos de las parejas participantes conocían de sus problemas de salud reproductiva cuando iniciaron la relación. Ramón señala que Carla fue muy sincera con él al respecto pero no le frenó este aspecto de ella. La propia Carla comenta que no todas sus parejas han reaccionado igual.

De la misma forma Eduardo cuando conoció a Bea supo de su enfermedad y las implicaciones que podría tener para reproducirse.

 

REPRODUCCIÓN ASISTIDA Y GÉNEROS

La vivencia de los tratamientos de la medicina reproductiva habitualmente implica un impacto mayor en la mujer que en el hombre, si bien el que puedan llegar a experimentar los segundos o la otra pareja femenina también es posible que quede más invisibilizado. Elena lo explica desde la perspectiva de una mujer que realiza un tratamiento de reproducción asistida y otro de los participantes lo explica desde la perspectiva del hombre.

En ocasiones sucede que se entiende lo que le pasa a la pareja pero la otra persona, en este caso mujer, no puede llegar sentirlo de la misma forma tal y como describen M.P. y P. Y a veces esto puede generar algún desencuentro.

Rocío explica el bloqueo que puede llegar a vivir el hombre y hasta el rechazo hacia la mujer, sobre todo cuando las cosas no salen bien.

En el caso de Laura ella reconoce la empatía recibida por su marido en los momentos difíciles al tiempo que reivindica la que se les debe también a los hombres aludiendo a que a ellos también les afecta. Además sabe de hombres que se han informado en la asociación de la que forma parte sobre este tema aunque, otra de las diferencias, sólo se apuntan Ellas.

 

IMPORTANCIA DEL APOYO / ACOMPAÑAMIENTO

La importancia de tener un diagnóstico y mantenerse unidos para afrontarlo, continuar ese apoyo aún cuando no se obtenga el objetivo deseado, tener empatía en los momentos difíciles, concebir ese apoyo no como colaboración sino como co-responsabilidad y traducirlo en cuestiones prácticas y concretas como participar a la hora de pinchar hormonas, y hasta contribuir con humor a sobrellevar todo el proceso, son algunas de las aportaciones que han hecho y que les resultaron útiles para mejorar la relación de la pareja en este contexto.

Entre las parejas se establecen diferentes niveles de compartir la experiencia: para algunos se trata sólo de apoyar de forma más pasiva mientras que hay otros que consideran que debe ser algo activo, llegando a involucrarse en todo el proceso con casi la misma intensidad que la persona que está recibiendo el tratamiento.

Rocío apunta a la unión de la pareja con independencia de quien tenga la dificultad para concebir, ya que es cosa de dos tener hijos.

Jaume habla de apoyo desde un punto de vista de igualdad, de co-responsabilidad, de sentimientos compartidos. Este es el diálogo que entabla con Stela.

Inma reconoce el apoyo activo que recibe por parte de su marido, aunque sea ella la que siente más la necesidad de ser madre.

Otra forma de apoyar es, en el caso de Verónica, el humor con el que encara su marido todo el tema.

Jaume y Stela cuentan cómo practicaron los pinchazos de hormonas antes de lanzarse a pincharle en su cuerpo. B. y J.C. también reconocieron que él se había convertido en el “ATS” o “el médico de guardia”.

 

GESTIÓN DE LAS DECISIONES

Durante el proceso surgen muchas situaciones en las que hay que tomar decisiones. Algunos explican que han tomado decisiones de forma unilateral y en otros casos han sido de forma conjunta cuando lo viven en pareja. En todos los casos encuentran argumentos a favor y en contra, y dependen de las relaciones y de las circunstancias de cada uno.

En el caso de M.P. y P. tuvieron que decidir quién de las dos haría el tratamiento de fertilidad y explican cómo lo hicieron de forma conjunta. Ver Maternidad y Paternidad.

Jana decidió de forma unilateral la preservación y explica la reacción de su pareja.

 

Desde que se separó Sara no ha vuelto a entablar una relación sentimental de pareja y encuentra en sus propios padres ese apoyo en la crianza si tuviera el hijo sola, aunque no sea lo que socialmente parezca más deseable a priori. Ella argumenta las ventajas que también ve en esta situación.

 

OTRAS REPERCUSIONES EN LA PAREJA

En el ámbito de la pareja este tipo de problemas de salud reproductiva o los tratamientos puede tener repercusión en el apartado íntimo de las relaciones sexuales, o como hemos visto algún que otro roce, aunque en algunos la más extrema es la ruptura de la pareja. Sin embargo hay para quienes toda esta experiencia puede convertirse en algo positivo porque se vive como una oportunidad de crecimiento.

Rocío señala cómo puede repercutir esta situación si se produce permanentemente en la relación. 

Hay quienes cuentan que el sexo se vuelve “mecánico”, totalmente condicionado por su finalidad reproductiva y no por su aspecto más íntimo, emocional, personal y lúdico. Sara lo describe así.

Especialmente si no lo comparten con más círculos la pareja se convierte en el único espacio en el que desahogarse, buscar apoyo, pero también volcar frustraciones o enfados, lo cual puede dar lugar a crisis que incluso deriven en ruptura. Sara vivió la consecuencia de ese desgaste y se separó de su marido; ahora se llevan bien pero él no desea ser padre.

Pero también hay observaciones acerca de la vivencia de este proceso médico como un proceso en paralelo de refuerzo y crecimiento como pareja. Laura dice que en su caso ha resultado positivo.

 

CUANDO NO HAY PAREJA

No en todos los casos hay pareja sino que el tratamiento se plantea y realiza sin compañero/a sexual y sentimental.

En este sentido Gema ya nos ha explicado su perspectiva haciendo los intentos estando soltera y cómo lo vive ahora que tiene pareja, pero aquí complementa con la reflexión sobre qué opina de haber tenido su hijo/a y haberse planteado pareja después.

Sara cuenta su experiencia después de separarse de la pareja con la que hizo los tratamientos y cómo aún cuenta con su apoyo.

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