Beatriz habla sobre la sala de espera en su centro y sopesa la adecuación o no de las mismas.
P: En la sala de espera no coincides con nadie que le haya ido bien. Y después por otro lado también es porque te sientes bien en el sentido de decir “mal de muchos, consuelo de tontos”. Ahí te das cuenta de decir “pues no eres tú la única que necesitas esta ayuda médica como … para tener niños”. Y esto, en ese sentido también te reconforta el decir “al final estoy con mi … con iguales a mí, que estamos en la misma situación y en la misma … en la misma esto”. Y después te das cuenta cuando tú ya tienes tu positivo que tú no te cruzas con nadie que ha tenido éxito porque a las embarazadas nos citan a primera hora. A las que ya estamos embarazadas nos citan a las primeras horas en esos controles de los primeros días y tal. Con lo cual no coincides con las que están con el control del tratamiento con todo ese … Entonces yo muchas veces he pensado, digo “si yo cuando me estaba pinchando hubiera visto algún positivo de alguien tal es como “ay, pues si ella ha podido por qué no”, ¿sabes lo que te digo? Si a lo mejor hubiera sido bueno también …. Tendría sus cosas buenas y sus cosas malas. De decir “tú sí y yo no”. Pero sí a lo mejor el haber visto algún caso real. Y luego lo entiendes. Claro, no te cruzas nunca porque son horarios de la organización del centro distintos.
E: Tú decías de hecho que el propio centro es “un mundo distinto”, ¿no? Decías por el entorno …
P: Sí, sí, tú vas, tú vas por ejemplo a una revisión de Trauma y es distinto a las salas de, al centro de reproducción. De hecho, está en el hospital pero es un centro anexo, que tú entras por otra puerta y entras en un apartado pequeñito con sus distintas consultas y tal, pero es distinto. Y es por ejemplo pues la decoración que tiene, pues tiene sus macetitas y tiene tal, tiene su música, su hilo musical … Otra cosa. Y la gente es como … es un centro pequeño, los profesionales al final vas tantas veces que los conoces, es como un trato mucho más..., mucho más humano, y ellos son conscientes de con quién … del tipo de pacientes que vamos allí, en ese sentido.
Sí, son pequeños detalles que ahora lo ves dices tú “claro, es que te van cuidando en todos los momentos”. Desde el ginecólogo y la enfermera que te atiende hasta las auxiliares que te cogen el teléfono y te atiende en este papeleo administrativo, como incluso las limpiadoras. Porque yo me acuerdo en el tiempo que te hacen la transferencia y estás en las salas anexas al quirófano, el tiempo de espera porque te quedan allí unos veinte minutos y luego ya te dicen que te vayas, pues en esos veinte minutos coincidió que entró la limpiadora, claro, y para la limpiadora no eres extraña en el sentido de que ya te ha visto muchas veces allí y para ella el verte ahí ya tumbada y tal es porque ya estás en una fase … Es decir, que es conocedora de todo el proceso, no técnicamente pero sabe, y bueno, y se alegra muchísimo cuando vas allí con la buena noticia.