En el caso de Elías el trasplante de riñón le ha hecho recuperar las ganas de vivir.
Sí, pues yo ya lo que quería era casi morirme “se muere uno y ya está todo terminó”.
Pero después me pusieron el riñón y pues no. Volví para arriba y tengo ganas de vivir ahora. Vamos a ver si lo aguanto.